Hay que ver cómo somos…mejor decir como soy. No me puedo creer lo que veo. Estoy revisando las fotografías del verano para preparar la entrada de la vuelta al mundo. Esta vez Jackie nos ha propuesto un diario de viaje… ¡ magnífica idea !… abierta… llena de posibilidades.

Conversacion con un Girasol
Y ¡ cual no es mi asombro cuando veo que el setenta por ciento de las fotografías de nuestras vacaciones en el sur, en la maravillosa costa tropical, tienen por protagonista al enorme flotador azulón tamaño rueda de camión de Flor de Canela. El resto se reparten entre los paseos en cayac de JR con la niña y las sombrillas del hotel… ¿Por qué no fotografié los amaneceres y atardeceres… los jardines… la playa y el mar con su olas inmensas, plagado de pececillos y medusas?.. ¿dónde están las casitas de colores… las calles estrechas… los restos arqueológicos..? En mi memoria y dentro de poco en la nada…
Sigo mirando… las vacaciones en el pueblo se concentran en el agua de la piscina… tengo cientos de fotos de mi hija y de todos y cada uno de sus amigos nadando, buceando… es decir cabezas sobre fondo azul… Además entre que me salieron movidas y todos los niños llevan gafas de natación no se sabe ni quiénes son….

El mejor momento del día, tomar un café en la solitaria piscina antes de que se abra
Recuerdo una tarde que tuvimos el privilegio de ver llegar una tormenta desde el sur… vimos como se aproximaba e iba trasformando la luz, una luz de brujas indescriptible… la llegada del viento, la lluvia… y un espectacular arco iris… Tengo cerca de treinta fotos del arco iris…. eso si sacadas desde el mismo punto… ¡espantosas!…. ¡Qué maravilla del arco iris!… era doble… perfecto… dibujaba la cúpula del cielo… los colores intensos como no los había visto nunca… ¿Por qué no me moví del sitio? Parece que me hubieran pegado al suelo. ¿cómo es que no veía que los cables del tendido eléctrico, las chimeneas rompían el arco iris?…

Un día lo reservamos para las barracas.
¿Y la niebla desdibujando y envolviendo la sierra? ¿y los caminos entre los viñedos… y los dólmenes maravillosos… y las reuniones con los amigos.. y los juegos de los niños?… No existen… Me dio por fotografiar las nubes, los cardos secos y una exhibición de bueyes…
¡¡¡Incomprensible¡¡¡… ¡ voy todo el día con la cámara a cuestas¡
¡No me lo puedo creer¡ he sacado 875 fotografías a un flotador azul, a unos bueyes , a unas cabezas con gafas de natación, a unos cardos secos y a tendidos eléctricos.
Si al menos supiera editarlas podría salvar alguna dándole una atmósfera especial o un algo…

Mi ciudad favorita, donde cada día tiene su color propio y único, Donosti.
Me pregunto ¿a dónde miro? ¿Cómo miro? a estas alturas sigo descabezando a mis retratados o sacándoles en el momento más inoportuno y anti fotogénico o junto al contenedor de basura. Si apunto a un paisaje urbano, ahí aparece alguien agachado mostrando su trasero que se convierte en el centro de la foto… o alguien rascándose e incluso urgándose en la nariz… ( prometo que no exagero).
No me hace nada de gracia… esto solo me habla de atolondramiento, precipitación, inconsciencia, estrés, incomunicación…

Aunque me siento desolada y carente de todo tipo de talento, no pienso dejarlo… seguiré sacando fotos, aunque sean absurdas y espantosas…
Si quereis ver algo bonito podeis pasaros por la Vuelta al mundo.