Cuando te asomas a estos paisajes te tropiezas con muchachas, ciclistas, porteadores que parecen luchar contra un viento cálido empecinado en retenerlos, en no dejarlos marchar. Y este viento parece alcanzarnos y llenarnos de los olores del lejano Vietnam.
Si nos atenemos a los colores parecen reflejar diferentes horas del día. Los verdes y blancos, son similares a la luz a media mañana, mientras que las obras en tonos amarillos, naranjas y rojos transmiten el calor abrasador del sol de media tarde en Vietnam.
Nacido en Hanoi, al igual que muchos otros artistas, en la mente de Trang se ha grabado las brillantes imágenes de los pueblos del Norte de Vietnam. Tan solo refleja los elementos esenciales del paisaje, eliminando el detalle. Emplea texturas gruesas, fuertes, brillantes y contrastados colores.
Con su técnica logra crear paisajes llenos de emoción, sencillez y de alegría. Un verdadero placer.














