No tener horno microondas te hace sentir… ¿extraña?… toda casa parece haber sido construida con uno y no tenerlo es como de excéntrica o de anticuada. Sin embargo eso ya pasó a la historia, porque ahora ya tenemos uno.
Recelaba y recelo de este aparato. Hasta ahora “creía” a los que afirmaban que ningún átomo, molécula y célula es capaz de resistir la fuerza y la violencia destructiva de las hondas electromagnéticas, que emite este horno, sin alterarse profundamente… es decir que introduces un vaso de leche de vaca para calentar , por ejemplo, y obtienes un vaso de leche de vaca con moleculas deformadas, mutantes y habitado por nuevos compuestos “radiolíticos” desconocidos por el organismo humano y por la naturaleza.
Decido hacer como con tantas cosas en la vida: Ante la duda de si es cierto o no… y teniendo en cuenta que dicen que es tan útil… ignoro su poder mutante y… me uno a la mayoría…
Así que nos hemos estrenado con un bizcocho de chocolate y con una tarta de manzana. El Bizcocho, receta de una compañera de JR, un éxito. La tarta de manzana se nos resiste con acritud.
Hoy hemos tenido muchos ayudantes… aunque se han ido antes de poder probarlo y me he quedado sin saber su opinión.
Nosotros lo hacemos así:
Intredientes
- 4 huevos
- 20 galletas de tipo Maria
- 1 vaso de leche
- 1 vaso de azucar integral
- 1 vaso de ColaCao
- 1/2 vaso de aceite de girasol











