El hombre continuaba empequeñeciendo. Pronto dejaría el mundo visible y entraría en el mundo microscópico de las bacterias, ¿y después?… ¿hasta donde llegaría?
“La increíble historia del hombre menguante” es una maravillosa historia y la película es una obra de arte.
Está basada en el relato de Richard Matheson, y con guión del propio autor, es unos de los títulos imprescindibles del cine fantástico de todos los tiempos.
Esta película, estrenada en 1957 narra la historia de un hombre Scoot, que durante un viaje, atraviesa una nube radioactiva. A partir de entonces, su cuerpo comienza a disminuir de tamaño progresivamente. Los elementos cotidianos de su entorno se convierten poco a poco en una amenaza. Los doctores no encuentran remedio a su mal, y
se ve obligado incluso a vivir en una casa de muñecas. Pero los peligros son cada vez mayores. Un gato o una simple araña son ahora monstruos inmensos que pueden devorarle si no tiene cuidado.

Cuando vi esta película tendría unos ocho o nueve años. Muchas noches me dormía pensando en Scott. ¿Hasta dónde llega lo infinitamente grande? y ¿lo infinitamente pequeño? ¿Los dos infinitos se acaban uniendo? ¿ son lo mismo?